martes, 14 de octubre de 2025

Un momento... La fidelidad de Dios en todo tiempo

 


UN MOMENTO CON DIOS

La fidelidad de Dios en todo tiempo

 

 “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando” (Salmo 23. 5)

 

El versículo 5 del Salmo 23 revela la provisión, la honra y la abundancia de Dios incluso en medio de las circunstancias más adversas. Este versículo es una imagen de esperanza para todo creyente que enfrenta oposición, dolor o incertidumbre. David, inspirado por el Espíritu Santo, escribe: “Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.”

La expresión “aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores” muestra el cuidado de Dios no en un entorno de paz, sino en medio del conflicto. No siempre elimina a los enemigos, pero sí transforma la escena del peligro en un banquete de confianza. Esta mesa es símbolo de comunión, provisión y paz en medio de la batalla. Mientras el enemigo observa, Dios honra y alimenta a los suyos. Esto nos recuerda que la verdadera seguridad no depende de la ausencia de problemas, sino de la presencia del Pastor.

Luego, dice: “Unges mi cabeza con aceite.” En tiempos bíblicos, ungir con aceite representaba consagración, bendición y alegría. También era una práctica de hospitalidad hacia los invitados de honor. En este contexto, Dios no solo cuida de David, sino que lo honra, lo consuela y lo fortalece con Su Espíritu Santo. Este gesto nos habla de dignidad restaurada, de identidad renovada como hijos amados, y de la presencia del Señor obrando internamente.

Finalmente, David declara: “Mi copa está rebosando.” La copa simboliza la vida, y que esté rebosando indica abundancia, plenitud, gozo sin límites. A pesar de las amenazas externas, el alma del salmista está llena por el favor de Dios. Esta frase es una afirmación de confianza absoluta: Dios no da en medida escasa, sino en sobreabundancia para los que le buscan.

Este versículo es una invitación a confiar en la fidelidad de Dios en todo tiempo. Aunque estemos rodeados de angustia, el Señor prepara una mesa para nosotros, nos unge con Su Espíritu y llena nuestra vida hasta rebosar. No importa cuán oscura sea la situación: si el Pastor está contigo, hay paz, honra y provisión segura.

Dios les bendiga abundantemente.

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