miércoles, 29 de octubre de 2025

Un momento... Cuidado con los necios

 


UN MOMENTO CON DIOS

Cuidado con los necios

 

“El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” (Proverbios 1. 7)

 

La Biblia habla con mucha claridad y frecuencia acerca del necio, mostrando su comportamiento, sus consecuencias y el contraste con la sabiduría que Dios ofrece. El necio, según las Escrituras, es aquel que rechaza el conocimiento, la corrección y la sabiduría divina, y vive según su propia voluntad y entendimiento limitado, lo que lo conduce a la destrucción y al fracaso.

En Proverbios, uno de los libros más enfocados en la sabiduría, encontramos múltiples descripciones del necio. Por ejemplo, Proverbios 1. 7 dice que “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.” Esta frase subraya que el necio es quien no reconoce ni respeta a Dios, y por eso no está abierto a aprender ni a crecer espiritualmente. Despreciar la sabiduría es elegir voluntariamente vivir en la oscuridad espiritual, con las consecuencias que esto trae.

El necio suele actuar impulsivamente, sin reflexionar en las consecuencias de sus actos. Proverbios 12. 15 nos dice: “El camino del necio es recto en su propia opinión; más el que obedece al consejo es sabio.” Esta actitud arrogante hace que el necio repita errores, rechace consejos y se aísle, porque no está dispuesto a escuchar ni a cambiar.

Además, el necio no solo se perjudica a sí mismo, sino que también puede dañar a otros con sus palabras y acciones. Proverbios 18. 7 señala que “La boca del necio es su ruina, y sus labios son lazo para su alma.” La falta de dominio propio y la insensatez pueden crear conflictos, enemistades y destrucción en su entorno.

Sin embargo, la Biblia también muestra que la necedad no es un destino inevitable. Dios ofrece sabiduría gratuitamente a todos los que la buscan con humildad. Santiago 1. 5 anima a pedir sabiduría a Dios, quien la da generosamente. El contraste entre el necio y el sabio es una invitación a elegir sabiamente.

Dios ve al necio como alguien que vive al margen de Su voluntad, ignorando la fuente de la verdadera sabiduría. Esta elección trae consecuencias negativas tanto para él como para quienes le rodean. Pero la buena noticia es que Dios llama a todos a apartarse de la necedad y a abrazar la sabiduría que da vida. Así, podemos vivir en paz, rectitud y crecimiento espiritual, reflejando el carácter de Dios y bendiciendo a quienes nos rodean. Que cada uno pueda elegir hoy el camino de la sabiduría y evitar la trampa de la necedad.

Dios les bendiga abundantemente.

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