jueves, 30 de octubre de 2025

Un momento... El que obedece es sabio

 


UN MOMENTO CON DIOS

El que obedece es sabio

 

Jesús dijo: “A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente (sabio), que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca”. (Mateo 7. 24 – 25)

 

La Palabra de Dios exalta constantemente al sabio, especialmente a aquel que no solo conoce la verdad, sino que la obedece con humildad y perseverancia. En la Escritura, la verdadera sabiduría no está basada únicamente en el conocimiento intelectual, sino en la obediencia práctica a la voluntad de Dios. El sabio, según la Biblia, es aquel que teme al Señor, escucha Su voz y pone en práctica Su Palabra.

Proverbios 1. 7 declara: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová”. Este temor no es miedo, sino reverencia, respeto profundo, confianza y sujeción a la autoridad de Dios. El sabio reconoce que Dios es soberano, que Sus mandamientos son justos y que Su camino es mejor que el nuestro. Por eso, no se conforma solo con oír, sino que actúa conforme a lo que Dios enseña.

Jesús mismo enfatizó esta verdad en Mateo 7. 24 - 25, cuando dijo: “A cualquiera, pues, que me oye estas palabras y las hace, le compararé a un hombre prudente (sabio), que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, vinieron ríos, soplaron vientos y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca”. Esta parábola muestra que la obediencia a la Palabra de Dios no solo es señal de sabiduría, sino también garantía de firmeza frente a las pruebas.

Dios bendice al sabio que le obedece. En Josué 1. 8, Dios instruye a Josué a meditar día y noche en Su Ley y a obedecerla. La promesa es clara: “harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien”. La obediencia trae fruto, dirección, estabilidad y bendición. No se trata de una vida exenta de dificultades, sino de una vida sostenida por Dios en medio de ellas.

Además, el sabio que obedece la Palabra se convierte en luz para otros. Su vida es testimonio. En Proverbios 13. 14 se dice: “La enseñanza del sabio es manantial de vida”. Quien vive según la voluntad de Dios impacta a su familia, a su comunidad y al mundo, porque sus decisiones reflejan el carácter de Cristo.

Dios honra al sabio que obedece Su Palabra. Este vive de forma íntegra, es bendecido, permanece firme en las tormentas de la vida y sirve de ejemplo para otros. Que podamos cada día acercarnos con humildad a la Escritura, no solo para conocerla, sino para vivirla, y así reflejar la verdadera sabiduría que viene de lo alto.

Dios les bendiga abundantemente.

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