domingo, 19 de octubre de 2025

Un momento... Jesús y la oración

 


UN MOMENTO CON DIOS

Jesús y la Oración

“Y cuando ores, no seas como los hipócritas... Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento…” (Mateo 6. 5 - 6)

 

En Mateo 6. 5 - 6, Jesús nos enseña una de las verdades más profundas sobre la oración: no se trata de apariencias, sino de comunión íntima con Dios. Él advierte contra la práctica común en su tiempo y aún presente hoy de usar la oración como una forma de ganar reconocimiento o aprobación humana.

"Y cuando ores, no seas como los hipócritas; porque ellos aman el orar en pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles..." Aquí Jesús desenmascara la actitud de quienes buscan ser vistos por los hombres más que ser escuchados por Dios. Para ellos, la oración se ha convertido en un espectáculo. Pero el verdadero valor de la oración no está en la forma ni en el lugar, sino en la sinceridad del corazón.

Por eso Jesús instruye: “Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto...” Esta imagen del aposento cerrado no es una imposición literal, sino una invitación a buscar a Dios lejos del ruido, de las distracciones y del deseo de aprobación. Es en la intimidad con Dios donde la oración se vuelve auténtica y transformadora.

Cuando oramos en lo secreto, nos despojamos de todo fingimiento. Es allí donde podemos abrir el alma, confesar nuestras debilidades, agradecer, clamar, y escuchar. Y es allí donde el Padre, que ve lo secreto, promete recompensar abiertamente. No se trata de cantidad de palabras, sino de calidad del encuentro.

Jesús mismo practicó este tipo de oración. Se retiraba a lugares solitarios para hablar con su Padre. No buscaba la atención de las multitudes al orar, sino la guía y la fuerza del cielo. Él nos da ejemplo de que la oración es relación, dependencia y amor.

Hoy más que nunca necesitamos recuperar este espíritu de la oración íntima. En un mundo de apariencias, Jesús nos llama a lo profundo. A buscar el rostro de Dios, no sus bendiciones únicamente. A orar no para impresionar, sino para estar con Él.

La oración secreta es el fundamento de una vida espiritual sólida. Es donde el alma se forma, se fortalece y se llena de la paz de Dios. Que no falte en nuestro día ese momento a solas con el Padre. Allí es donde la vida cambia.

Dios les bendiga abundantemente.

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