domingo, 13 de septiembre de 2026

Un momento... Fidelidad innegociable

 


UN MOMENTO CON DIOS

Fidelidad innegociable

 

Daniel ocupa una posición de altísima responsabilidad en el imperio medo-persa. Su intachable conducta y su «espíritu superior» despiertan la envidia de otros gobernantes, quienes, al no hallar tacha ni corrupción en su gestión, deciden tramar una trampa utilizando su fe. Logran que el rey promulgue un edicto irrevocable: durante treinta días nadie podrá hacer petición a ningún dios u hombre, excepto al propio rey.

sábado, 12 de septiembre de 2026

Un momento... el peligro de la soberbia y el autoelogio

 


UN MOMENTO CON DIOS

El peligro de la soberbia y el autoelogio

 

En Daniel 4, Nabucodonosor contempla un sueño conmovedor, un árbol de inmensa altura ubicado en el centro de la tierra, cuya copa tocaba el cielo y daba sombra, alimento y refugio a todas las criaturas del mundo.

viernes, 11 de septiembre de 2026

Un momento... El valor de la fidelidad invisible

 


UN MOMENTO CON DIOS

El valor de la fidelidad invisible

 

 

Desde la perspectiva de Dios, las vivencias de Daniel, Ananías, Misael y Azarías en Babilonia no fueron un trágico accidente de la historia ni un simple acto de crueldad imperial, sino el escenario soberano donde Dios demostró que su dominio no está limitado por fronteras geográficas ni por la derrota militar de una nación.

jueves, 10 de septiembre de 2026

Un momento... Medicina para las naciones

 


UN MOMENTO CON DIOS

Medicina para las naciones

 

 

Ezequiel 47 presenta una de las visiones proféticas más impactantes del Antiguo Testamento, un manantial que brota por debajo del umbral del templo y se convierte en un río caudaloso que avanza hacia el oriente, sanando todo a su paso y transformando las aguas muertas en un ecosistema lleno de vida y abundancia.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Un momento... Límites al poder humano

 


UN MOMENTO CON DIOS

Límites al poder humano

 

Ezequiel 45 aborda la repartición de la tierra prometida en el contexto de la restauración profética de Israel. A diferencia de la distribución original en tiempos de Josué, basada únicamente en las fronteras tribales, este pasaje establece un orden geográfico y espiritual renovado que ubica la presencia de Dios en el centro mismo de la vida de la nación.