domingo, 24 de mayo de 2026

Un momento... La estrategia del enemigo

 


UN MOMENTO CON DIOS

La Estrategia del enemigo

 

Esdras 4

 

Cuando decidimos levantarnos para edificar algo para Dios, ya sea nuestra vida espiritual, nuestra familia, un ministerio o un nuevo comienzo, la oposición no tardará en llamar a nuestra puerta. El capítulo 4 de Esdras nos muestra una cruda realidad, el progreso espiritual siempre despierta la resistencia del enemigo. El pueblo de Israel había regresado con entusiasmo, pero el territorio no estaba vacío; estaba habitado por adversarios decididos a detener la obra.

sábado, 23 de mayo de 2026

Un momento... El Dios que despierta el espíritu

 


UN MOMENTO CON DIOS

El Dios que Despierta el Espíritu

 

 Esdras 1

 

Setenta años de cautiverio parecían el fin de la historia de Israel, pero el capítulo 1 nos recuerda una verdad central: Dios nunca olvida sus promesas, y Su soberanía no conoce fronteras.

viernes, 22 de mayo de 2026

Un momento... El peligro de un corazón endurecido

 


UN MOMENTO CON DIOS

El Peligro de un Corazón Endurecido

 

"Asimismo se rebeló contra Nabucodonosor, al cual había jurado por Dios; y endureció su cerviz, y obstinó su corazón para no volverse a Jehová el Dios de Israel." (2 Crónicas 36. 13)

jueves, 21 de mayo de 2026

Un... La bendición de organizar nuestra vida en Dios

 


UN MOMENTO CON DIOS

La Bendición de Organizar nuestra vida en Dios

 

 2 Crónicas 31

 

Tras la gran celebración de la Pascua, el rey Ezequías entendió que el entusiasmo emocional debía transformarse en una estructura sólida y sostenible. No bastaba con "sentir" a Dios; era necesario organizar la vida para Dios.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Un momento... La Gracia que supera la tradición

 


UN MOMENTO CON DIOS

La Gracia que Supera la Tradición

 

2 Crónicas 30

 

Tras años de abandono espiritual, el rey no solo invita a Judá, sino que extiende una carta de gracia a las tribus del norte (Israel), invitándoles a regresar a casa. Este pasaje es un recordatorio de que el corazón de Dios siempre late por la reconciliación.