domingo, 15 de marzo de 2026

Un momento... La fidelidad del corazón

 


UN MOMENTO CON DIOS

La Fidelidad del Corazón

 

Deuteronomio. 13. 1

 

Cuando Dios le dice a Su pueblo que aún "queda mucha tierra por poseer", no lo hace para desanimarlos, sino para mantenerlos en movimiento. En nuestra vida espiritual, a menudo nos conformamos con victorias pasadas. Tenemos áreas de nuestro carácter, finanzas o familia que ya han sido "liberadas", pero quedan "territorios", hábitos, miedos o dudas, que todavía no hemos rendido al señorío de Dios.

La tierra que queda por conquistar es un llamado a la perseverancia. Dios pudo haber entregado todo Canaán en un solo día, pero prefirió que Su pueblo creciera en el proceso de conquista.

El capítulo 13 de Deuteronomio introduce una advertencia crucial: mientras conquistamos lo que nos falta, aparecerán voces. Moisés habla de profetas o soñadores que anuncian señales reales, pero con un propósito oscuro: "Vamos en pos de dioses ajenos".

Aquí aprendemos una lección vital: No toda señal de "éxito" o "milagro" proviene de Dios. A veces, en nuestro afán por conquistar "nuestra tierra" (nuestros sueños o metas), estamos tentados a escuchar consejos que parecen efectivos pero que nos alejan de la presencia de Dios. La prueba de la tierra por conquistar no es solo una prueba de fuerza militar, sino una prueba de lealtad.

El versículo 3 de Deuteronomio 13 nos da la clave de por qué Dios permite que el camino sea largo y que aparezcan distractores: "...porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma".

La "tierra que queda" es el escenario donde se revela qué es lo que realmente amamos. Si amamos la bendición más que al Dios de la bendición, nos perderemos en los ídolos de la nueva tierra. Pero si nuestro enfoque es seguir a Dios, cada paso en el territorio enemigo será una victoria segura.

¿Qué área de nuestra vida sentimos que todavía no hemos "conquistado"? Tal vez sea una promesa que no se cumple o una debilidad que no logramos vencer. Recordemos que Dios no tiene prisa, Él tiene un propósito. No busquemos atajos ni escuchemos voces que nos prometan la "tierra" a cambio de nuestra integridad. Mantengámonos fiel en lo poco, y Él nos dará la posesión completa.

Dios les bendiga abundantemente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario