UN MOMENTO CON DIOS
La Fidelidad del Corazón
Deuteronomio. 13. 1
Cuando Dios le dice a Su pueblo que aún "queda mucha tierra por poseer", no lo hace para desanimarlos, sino para mantenerlos en movimiento. En nuestra vida espiritual, a menudo nos conformamos con victorias pasadas. Tenemos áreas de nuestro carácter, finanzas o familia que ya han sido "liberadas", pero quedan "territorios", hábitos, miedos o dudas, que todavía no hemos rendido al señorío de Dios.
La tierra que queda por
conquistar es un llamado a la perseverancia. Dios pudo haber entregado todo
Canaán en un solo día, pero prefirió que Su pueblo creciera en el proceso de
conquista.
El capítulo 13 de Deuteronomio
introduce una advertencia crucial: mientras conquistamos lo que nos falta,
aparecerán voces. Moisés habla de profetas o soñadores que anuncian señales
reales, pero con un propósito oscuro: "Vamos en pos de dioses
ajenos".
Aquí aprendemos una lección
vital: No toda señal de "éxito" o "milagro" proviene de
Dios. A veces, en nuestro afán por conquistar "nuestra tierra"
(nuestros sueños o metas), estamos tentados a escuchar consejos que parecen
efectivos pero que nos alejan de la presencia de Dios. La prueba de la tierra
por conquistar no es solo una prueba de fuerza militar, sino una prueba de
lealtad.
El versículo 3 de Deuteronomio
13 nos da la clave de por qué Dios permite que el camino sea largo y que
aparezcan distractores: "...porque Jehová vuestro Dios os está probando,
para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda
vuestra alma".
La "tierra que
queda" es el escenario donde se revela qué es lo que realmente amamos. Si
amamos la bendición más que al Dios de la bendición, nos perderemos en los
ídolos de la nueva tierra. Pero si nuestro enfoque es seguir a Dios, cada paso
en el territorio enemigo será una victoria segura.
¿Qué área de nuestra vida sentimos
que todavía no hemos "conquistado"? Tal vez sea una promesa que no se
cumple o una debilidad que no logramos vencer. Recordemos que Dios no tiene prisa,
Él tiene un propósito. No busquemos atajos ni escuchemos voces que nos prometan
la "tierra" a cambio de nuestra integridad. Mantengámonos fiel en lo
poco, y Él nos dará la posesión completa.
Dios les bendiga
abundantemente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario