sábado, 21 de marzo de 2026

Un momento... Dios es nuestra victoria

 


UN MOMENO CON DIOS

Dios es nuestra victoria

 

"Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos". (Jueces 7. 7)

 

Jehová le dice a Gedeón: "Con estos trescientos hombres que lamieron el agua os salvaré, y entregaré a los madianitas en tus manos". Dios no eligió a los más fuertes, ni a los más expertos en táctica militar, sino a aquellos que mostraron vigilancia y sobriedad.

Espiritualmente, esto nos enseña que Dios no busca multitudes para cumplir Su propósito, sino corazones que se mantengan alerta. Los 300 no se arrodillaron descuidadamente; mantuvieron su mirada en el horizonte mientras se hidrataban. Dios prefiere un grupo pequeño que dependa totalmente de Él y esté atento a Su voz, que una multitud que confíe en su propia fuerza. La calidad de nuestra relación con Dios siempre será más importante que la cantidad de nuestros recursos.

El texto menciona que los 300 hombres tomaron las provisiones y las trompetas del pueblo que se iba. Antes de la batalla, Dios se asegura de que Su remanente tenga lo necesario. A veces, cuando Dios reduce nuestras opciones o nos quita apoyos humanos, sentimos que estamos perdiendo. Sin embargo, Él solo está filtrando lo innecesario para que nos quedemos con lo esencial.

Gedeón se quedó con 300 hombres frente a un campamento madianita que parecía una plaga de langostas en el valle. La desproporción era ridícula a los ojos humanos, pero en la aritmética del cielo, Gedeón + 300 + Dios = Mayoría Absoluta.3.

A pesar de las señales anteriores, Gedeón todavía sentía temor. Dios, en Su infinita misericordia, le dice: "Levántate y desciende al campamento... y si tienes temor de descender, va con Fura tu criado".

Qué consuelo encontramos aquí: Dios reconoce nuestro miedo sin condenarnos. Él no le quitó el mando a Gedeón por estar asustado; en cambio, le dio una estrategia para fortalecer su ánimo. Lo envió a escuchar una conversación enemiga que confirmaría su victoria. Dios nos conoce profundamente; Él sabe que a veces necesitamos una "confirmación extra" antes de dar el paso de fe más grande de nuestras vidas.

¿Sentimos que nuestros recursos son insuficientes para la batalla que enfrentamos? ¿Nos sentimos en minoría frente a nuestros problemas?

Dios reduce nuestros ejércitos para que no nos atribuyamos el triunfo.

Si tenemos miedo hoy, hagamos como Gedeón, movámonos en obediencia, busquemos la presencia de Dios y escuchemos Su Palabra. Nuestra victoria no vendrá por la cantidad de personas que nos apoyen, sino por la fidelidad de Aquel que nos ha llamado.

Dios les bendiga abundantemente.

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