jueves, 12 de marzo de 2026

Un momento... El costo de lo oculto

 


UN MOMENTO CON DIOS

El Costo de lo Oculto

 

Josué 7

 

El pueblo venía de ver caer muros impenetrables, y esa confianza se transformó rápidamente en presunción. Al espiar Hai, los hombres sugirieron: "No fatigueis a todo el pueblo... porque son pocos".

A veces, las grandes victorias nos vuelven descuidados. Creemos que la bendición de ayer garantiza el éxito de hoy sin necesidad de consultar a Dios. La derrota en Hai nos enseña que no hay enemigo pequeño cuando caminamos sin la dirección divina.

Cuando Josué clama desesperado, la respuesta de Dios es tajante: "Israel ha pecado". Es notable que, aunque solo un hombre (Acán) robó el botín, Dios trata el asunto como un pecado nacional.

El pecado nunca es privado. Creemos que nuestras decisiones morales "en la oscuridad" de nuestra habitación o pensamientos no afectan a nadie más, pero el pecado de Acán detuvo el avance de toda una nación y costó la vida de 36 soldados. La desobediencia rompe la cobertura espiritual de la comunidad.

La confesión de Acán revela el patrón universal de la tentación:

"Vi...": El ojo se detiene en lo prohibido (un manto babilónico, oro y plata).

"Codicié...": El deseo se apodera de la voluntad.

"Tomé...": Se ejecuta la acción.

"Escondí...": El engaño intenta cubrir la culpa.

Acán intentó construir su prosperidad personal sobre la desobediencia a Dios, enterrando su pecado bajo su tienda. Pero lo que se entierra bajo la tienda, termina saliendo a la luz frente a toda la congregación.

El nombre del lugar donde Acán fue juzgado se llamó Acor, que significa "turbación" o "desgracia". Para que Israel pudiera volver a tener la victoria, la santidad debía ser restaurada. Dios es un Dios de amor, pero también de justicia; Él ama demasiado a Su pueblo como para permitir que el cáncer del pecado lo destruya desde adentro.

Dios les bendiga abundantemente.

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