domingo, 22 de marzo de 2026

Un momento... Sabiduría para elegir liderazgo

 


UN MOMENTO CON DIOS

Sabiduría para Elegir Liderazgo

 

Jueces 9

 

Jotam relata cómo los árboles buscaron un rey. Acudieron primero al olivo, luego a la higuera y después a la vid. Los tres dieron respuestas similares: ¿He de dejar mi aceite, mi dulzura o mi vino, que alegran a Dios y a los hombres, para ir a ser grande sobre los árboles?

Esta es una enseñanza profunda sobre el propósito. Los árboles frutales entendían que su valor no residía en el prestigio del trono, sino en la utilidad de su fruto. A veces, la ambición nos tienta a abandonar el lugar donde somos fructíferos por buscar una posición de poder. La verdadera grandeza no está en "ser grande sobre otros", sino en cumplir fielmente la función que Dios nos ha dado.

Finalmente, los árboles invitan a la zarza. A diferencia de los otros, la zarza, un arbusto seco, espinoso y sin fruto acepta de inmediato, pero con una amenaza: "Si en verdad me elegís por rey... venid y abrigaos bajo mi sombra; y si no, salga fuego de la zarza y devore a los cedros del Líbano".

La ironía es mordaz, una zarza no ofrece sombra, solo espinas. La zarza representa al líder que no tiene nada que ofrecer más que control y destrucción. Cuando el pueblo de Dios elige líderes basados en el carisma, el parentesco o la conveniencia, en lugar del carácter y el fruto, termina bajo el gobierno de una "zarza" que consume todo lo noble (los cedros) a su alrededor.

Jotam confronta la falta de integridad de los hombres de Siquem. Habían olvidado la lealtad a Gedeón y habían elegido la violencia. La parábola concluye con una maldición que es, en realidad, una ley espiritual, el fuego de la traición que usaron para elevar a Abimelec terminaría consumiéndolos a ambos.

El capítulo termina cumpliendo esta profecía. La injusticia puede parecer exitosa por un tiempo, pero Dios no puede ser burlado. El liderazgo que nace de la traición y el egoísmo lleva en sí mismo la semilla de su propia destrucción.

Este devocional nos invita a evaluar nuestras propias aspiraciones y elecciones. ¿Estamos buscando "ser grandes" o estamos buscando ser "fructíferos"? En nuestras comunidades, familias y naciones, ¿estamos promoviendo a personas de carácter (olivos y vides) o nos dejamos deslumbrar por "zarzas" que solo traen conflicto?

Que nuestra oración hoy sea por discernimiento para valorar el fruto por encima del poder, y por un corazón que encuentre su satisfacción en cumplir el propósito de Dios, sin importar cuán alto o bajo sea el puesto que ocupemos.

Dios les bendiga abundantemente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario