miércoles, 10 de diciembre de 2025

Un momento... Un encuentro con Jesús

 


UN MOMENTO CON DIOS

Un encuentro con Jesús

 

“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”. (Apocalipsis 3. 20)

 

Un verdadero encuentro con Jesús es una experiencia que transforma la vida para siempre. No se trata solo de conocer información sobre Él, sino de permitir que su presencia penetre en lo más profundo del corazón. En la Biblia vemos numerosos ejemplos de personas que, al encontrarse con Jesús, jamás volvieron a ser las mismas: la mujer samaritana en el pozo, el ciego Bartimeo, Zaqueo, María Magdalena… todos fueron tocados por su amor, su poder y su verdad.

El encuentro con Jesús siempre comienza con una iniciativa suya. Él nos busca incluso antes de que lo busquemos. Tal como dijo en Apocalipsis 3. 20: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”. Jesús toca la puerta de nuestro corazón, y cuando le abrimos, entra para tener comunión con nosotros. Este acercamiento rompe barreras, sana heridas y derriba cadenas de pecado.

Cuando nos encontramos con Jesús, Él nos revela quién es y quiénes somos realmente. En ese momento entendemos que sin Él estamos perdidos, pero también descubrimos que somos profundamente amados. Su mirada no condena al arrepentido, sino que ofrece perdón y una nueva oportunidad. La mujer sorprendida en adulterio escuchó de sus labios: “Ni yo te condeno; vete y no peques más” (Juan 8. 11). Así actúa Jesús: confronta el pecado, pero ofrece gracia para un nuevo comienzo.

Un encuentro con Jesús no solo cambia el corazón, sino que transforma la dirección de nuestra vida. Saulo de Tarso, que perseguía a la iglesia, después de encontrarse con el Señor camino a Damasco, se convirtió en el apóstol Pablo, uno de los mayores predicadores del evangelio. Cuando Cristo se cruza en nuestro camino, lo imposible se vuelve posible, lo perdido se encuentra y lo roto se restaura.

Pero este encuentro no es un evento único del pasado. Jesús desea que lo experimentemos cada día. Podemos encontrarnos con Él en la oración, en la lectura de la Palabra, en la adoración y en los actos de amor hacia otros. Cada momento que pasamos en Su presencia refresca nuestra fe y nos recuerda que no caminamos solos.

Hoy es un buen momento para preguntarnos: ¿cómo fue mi último encuentro real con Jesús? Tal vez Él está tocando de nuevo a la puerta de nuestro corazón, listo para renovar nuestra vida. Un encuentro con Jesús lo cambia todo, porque cuando Él se hace presente, la luz vence a la oscuridad, la esperanza vence al temor y su amor vence cualquier herida.

Dios les bendiga abundantemente.

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