UN MOMENTO CON DIOS
Vivir de acuerdo a lo que
creemos
“Manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos.” (1 Timoteo 1. 19)
Aquí, Pablo une dos elementos
esenciales en la vida cristiana: la fe y la buena conciencia. La fe representa
la confianza activa en Dios, en su Palabra y en la obra redentora de Cristo.
Pero Pablo añade algo igual de vital: una conciencia limpia, es decir, una vida
coherente con lo que se cree, un corazón que no se endurece frente a la voz de
Dios ni se justifica en el pecado.
El peligro que advierte es
claro: “desechando la cual, naufragaron en cuanto a la fe algunos.” Desechar la
buena conciencia ignorar el testimonio interno del Espíritu Santo, persistir en
el pecado o vivir con hipocresía puede llevar incluso a un colapso espiritual,
un naufragio de la fe. Pablo no dice que simplemente tropezaron, sino que
naufragaron: una imagen drástica, la pérdida de rumbo y el hundimiento de lo
que alguna vez parecía firme.
Este versículo nos enseña que
no basta con tener una doctrina correcta. También es necesario vivir con
integridad, sensibilidad espiritual y obediencia. La buena conciencia actúa
como un timón que ayuda a mantenernos en la dirección correcta. Cuando la
silenciamos o ignoramos, el riesgo de perdernos es real.
Además, Pablo habla de
ejemplos concretos (como Himeneo y Alejandro en el siguiente versículo), lo que
nos recuerda que el peligro no es teórico, sino real y presente incluso dentro
de la comunidad cristiana. La caída espiritual comienza, muchas veces, con
pequeñas decisiones donde se descuida la conciencia, se justifica el error o se
tolera el pecado.
Esta reflexión nos llama a
examinarnos con honestidad: ¿estamos manteniendo la fe con una conciencia
limpia? ¿Vivimos lo que creemos?
Pidamos al Señor que nos
fortalezca para mantenernos fieles en la doctrina, pero también en la práctica,
para que no naufraguemos, sino que lleguemos firmes al puerto seguro de su
voluntad. Una fe viva se sostiene con una conciencia obediente.
Dios les bendiga
abundantemente.

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