viernes, 5 de septiembre de 2025

Un momento... Vivir de acuerdo a lo que creemos

 


UN MOMENTO CON DIOS

Vivir de acuerdo a lo que creemos

 

 “Manteniendo la fe y buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos.” (1 Timoteo 1. 19)

 

Aquí, Pablo une dos elementos esenciales en la vida cristiana: la fe y la buena conciencia. La fe representa la confianza activa en Dios, en su Palabra y en la obra redentora de Cristo. Pero Pablo añade algo igual de vital: una conciencia limpia, es decir, una vida coherente con lo que se cree, un corazón que no se endurece frente a la voz de Dios ni se justifica en el pecado.

El peligro que advierte es claro: “desechando la cual, naufragaron en cuanto a la fe algunos.” Desechar la buena conciencia ignorar el testimonio interno del Espíritu Santo, persistir en el pecado o vivir con hipocresía puede llevar incluso a un colapso espiritual, un naufragio de la fe. Pablo no dice que simplemente tropezaron, sino que naufragaron: una imagen drástica, la pérdida de rumbo y el hundimiento de lo que alguna vez parecía firme.

Este versículo nos enseña que no basta con tener una doctrina correcta. También es necesario vivir con integridad, sensibilidad espiritual y obediencia. La buena conciencia actúa como un timón que ayuda a mantenernos en la dirección correcta. Cuando la silenciamos o ignoramos, el riesgo de perdernos es real.

Además, Pablo habla de ejemplos concretos (como Himeneo y Alejandro en el siguiente versículo), lo que nos recuerda que el peligro no es teórico, sino real y presente incluso dentro de la comunidad cristiana. La caída espiritual comienza, muchas veces, con pequeñas decisiones donde se descuida la conciencia, se justifica el error o se tolera el pecado.

Esta reflexión nos llama a examinarnos con honestidad: ¿estamos manteniendo la fe con una conciencia limpia? ¿Vivimos lo que creemos?

Pidamos al Señor que nos fortalezca para mantenernos fieles en la doctrina, pero también en la práctica, para que no naufraguemos, sino que lleguemos firmes al puerto seguro de su voluntad. Una fe viva se sostiene con una conciencia obediente.

Dios les bendiga abundantemente.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario