sábado, 20 de septiembre de 2025

Un momento... Edificar nuestra vida en Cristo

 




UN MOMENTO CON DIOS

Edificar nuestra vida en Cristo

 

 “Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él; arraigados y sobreedificados en Él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.” (Colosenses 2. 6 - 7)

Decidamos reafirmar nuestras raíces en Jesús, edificar nuestra vida sobre su Palabra y caminar con gratitud, sabiendo que la vida plena solo se encuentra al andar cada día en Él.

 

En estos dos versículos, el apóstol Pablo exhorta a los creyentes de Colosas a perseverar y crecer en su vida cristiana con firmeza, profundidad y gratitud. Su mensaje no solo es relevante para la Iglesia del primer siglo, sino también para nosotros hoy, en un mundo que constantemente nos invita a apartarnos de la verdad de Cristo.

Pablo comienza diciendo: “De la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en Él.” Aquí hace un llamado a la coherencia espiritual: así como recibieron a Cristo por fe, humildad y arrepentimiento, así también deben continuar su camino con Él. No se trata solo de un momento de conversión, sino de una vida completa centrada en Jesús. La fe no es un punto de partida aislado, sino una jornada diaria con Cristo como guía, fundamento y meta.

El apóstol utiliza imágenes poderosas: “arraigados y sobreedificados en Él.” Ser “arraigado” implica tener raíces profundas en Cristo, como un árbol que encuentra en Él su alimento, estabilidad y crecimiento. Solo una vida profundamente anclada en Jesús puede resistir las tormentas del error, la duda o la tentación. Al mismo tiempo, “sobreedificados” habla del proceso continuo de construcción espiritual. La vida cristiana no es estática, sino una edificación constante sobre el fundamento que es Cristo.

Luego dice: “confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados.” La fe necesita ser fortalecida mediante la verdad del Evangelio. Esto implica formación, meditación en la Palabra, y también permanecer fieles a la enseñanza apostólica sin dejarnos arrastrar por filosofías huecas o doctrinas humanas. Pablo está llamando a una fe sólida, no emocional ni superficial.

Finalmente, añade un elemento esencial del crecimiento espiritual: “abundando en acciones de gracias.” La gratitud es señal de una fe viva. Quien camina con Cristo y reconoce su gracia, no puede dejar de agradecer. La gratitud protege el corazón del orgullo, de la queja y del olvido de Dios. Nos recuerda que todo lo que tenemos y somos proviene de Él.

Esta meditación nos anima a evaluar nuestra vida cristiana: ¿estamos andando en Cristo, o solo lo recibimos en algún momento del pasado? ¿Estamos creciendo y profundizando en Él, o estancados en la fe?

Dios les bendiga abundantemente.

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