UN MOMENTO CON DIOS
Solo en Jesús hay Salvación
“Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” (Hechos 4. 12)
En Hechos 4. 12 encontramos
una de las declaraciones más contundentes del Evangelio: “Y en ningún otro hay
salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que
podamos ser salvos.”
Este versículo fue pronunciado
por el apóstol Pedro ante el concilio religioso que juzgaba a él y a Juan por
predicar en el nombre de Jesús. Frente a las amenazas y la oposición, Pedro no
titubea ni suaviza el mensaje. Por el contrario, proclama con valentía una
verdad absoluta: solo en Jesucristo hay salvación.
En un mundo que promueve la
pluralidad de caminos hacia Dios y la relativización de la verdad, este pasaje
nos recuerda que el Evangelio no es una de muchas opciones, sino la única
esperanza verdadera de redención para el ser humano. No se trata de
intolerancia, sino de fidelidad a la revelación divina. Dios mismo ha dado un
único nombre “bajo el cielo” —es decir, entre los hombres, en todo lugar y
tiempo por el cual podemos ser salvos: Jesús de Nazaret, el Hijo de Dios.
Este “nombre” no es solo una
etiqueta; representa la persona, obra y autoridad de Cristo. Su vida sin
pecado, su muerte en la cruz, su resurrección gloriosa, y su exaltación a la
diestra del Padre lo hacen el único digno de ofrecer perdón, reconciliación y
vida eterna.
La frase “dado a los hombres”
enfatiza que la salvación es un regalo, una iniciativa divina. No es algo que
el hombre logra, merece o conquista. Es Dios quien ofrece el camino, y lo hace
accesible a todos por medio de Jesucristo. Pero también nos dice que no hay
otro medio, ningún sistema religioso, obra humana o figura espiritual que pueda
ocupar ese lugar.
Esta meditación nos invita a
dos cosas: primero, a rendirnos con humildad a Jesucristo como nuestro único
Salvador, reconociendo que fuera de Él no hay esperanza. Y segundo, a proclamar
esta verdad con amor, pero sin vergüenza. El mundo necesita escuchar que la
salvación no se encuentra en el dinero, en la fama, en la religión ni en las
buenas obras, sino únicamente en Aquel que dio su vida por todos.
Hoy, afirmemos en nuestro
corazón esta verdad eterna:
Jesús es el único camino, la única verdad y la única vida. Solo en su nombre hay
salvación.
Dios les bendiga
abundantemente.

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