lunes, 29 de septiembre de 2025

Un momento... Dios conoce a los suyos

 


UN MOMENTO CON DIOS

Dios conoce a los suyos

 

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.” (2 Timoteo 2. 19)

 

En medio de un mundo lleno de confusión, falsas doctrinas y aparentes contradicciones, el apóstol Pablo afirma una verdad firme y esperanzadora: “El fundamento de Dios está firme.” Esta declaración es una roca sólida en la que podemos descansar. Nada de lo que sucede en el mundo, ni la corrupción dentro de la iglesia, ni el avance del mal, pueden alterar el plan eterno de Dios. Él sigue reinando, y su obra se sostiene con absoluta seguridad.

Pablo escribe esto en el contexto de advertencias sobre maestros que estaban desviando a algunos creyentes con doctrinas erróneas. Frente a esto, recuerda que hay algo que permanece inalterable: el fundamento de Dios, que es Cristo mismo y la verdad de su Palabra. Este fundamento tiene un sello, una marca de autenticidad que incluye dos aspectos clave.

Primero: “Conoce el Señor a los que son suyos.” Esta es una declaración de seguridad y consuelo. Dios conoce personalmente a cada uno de los que le pertenecen. No hay confusión para Él. Aunque algunos puedan aparentar ser creyentes o ministros, el Señor distingue a los suyos con claridad absoluta. Esta verdad nos da paz: no estamos perdidos en una multitud, sino identificados, amados y guardados por Dios.

Segundo: “Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.” Esta es la otra cara del sello. Si Dios conoce a los suyos, entonces los que se llaman cristianos deben vivir como tales, apartándose del pecado. Invocar a Cristo no es solo una cuestión de palabras o emociones, sino de obediencia. El llamado a la santidad no es opcional para el creyente, es evidencia de pertenencia genuina.

Esta reflexión nos lleva a examinar nuestro corazón. ¿Vivimos como quienes somos conocidos por Dios? ¿O estamos mezclando nuestra fe con la injusticia? En tiempos de confusión espiritual, donde muchos usan el nombre de Cristo sin vivir conforme a sus enseñanzas, la verdadera identidad cristiana se demuestra por una vida separada del pecado y dedicada a Dios.

El fundamento de Dios está firme. No temamos por la verdad, ni por la Iglesia verdadera. Pero asegurémonos de estar sobre ese fundamento, y de llevar el sello de Dios no solo en nuestras palabras, sino en nuestra vida.

Dios conoce a los suyos, y los suyos lo demuestran apartándose de la iniquidad. Que seamos hallados fieles en ambos aspectos.

Dios les bendiga abundantemente.

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