domingo, 21 de septiembre de 2025

Un momento... Busquemos las cosas de arriba

 


UN MOMENTO CON DIOS

Busquemos las cosas de arriba

 

 “Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.” (Colosenses 3. 1)

 

Colosenses 3. 1 marca un punto de transición en la carta del apóstol Pablo. Después de haber explicado la supremacía de Cristo y la plenitud de la salvación que tenemos en Él, ahora Pablo llama a los creyentes a vivir de acuerdo con esa nueva realidad: “Si, pues, habéis resucitado con Cristo…” Esta afirmación no es una mera suposición, sino una declaración de identidad: los que han creído en Jesús han muerto al pecado y han resucitado espiritualmente con Él para una nueva vida.

El llamado es claro: “Buscad las cosas de arriba.” Aquí Pablo nos orienta hacia una nueva dirección de vida. La palabra “buscar” implica un esfuerzo intencional, constante, no algo pasivo. No se trata de huir del mundo o ignorar nuestras responsabilidades, sino de vivir con una mentalidad centrada en el Reino de Dios, con prioridades celestiales, y no terrenales. Las “cosas de arriba” son los valores eternos, la voluntad de Dios, la comunión con Cristo, la justicia, la paz, la santidad.

Vivimos en un mundo que constantemente nos arrastra hacia abajo: preocupaciones materiales, deseos egoístas, competitividad, orgullo, placeres pasajeros. Pero Pablo dice: “Si habéis resucitado con Cristo…”, entonces ya no perteneces al viejo sistema del pecado y la muerte. Tu ciudadanía está en el cielo, y tu vida debe reflejar esa nueva posición espiritual.

Cristo está “sentado a la diestra de Dios”, lo que simboliza autoridad, victoria y descanso cumplido. Esto significa que nuestra vida no está basada en un ideal religioso, sino en una Persona viva, gloriosa, reinante: Jesucristo. Al buscar las cosas de arriba, no estamos siguiendo un código moral, sino una relación con el Señor que reina desde lo alto, intercede por nosotros, y nos llama a vivir como sus hijos en la tierra.

Esta meditación nos invita a revisar el enfoque de nuestra vida. ¿Qué estamos buscando con más intensidad? ¿Las cosas de arriba o las de abajo? ¿Estamos viviendo como resucitados con Cristo o como si aún estuviéramos atados a la antigua naturaleza?

Buscar lo de arriba no es escapar de la realidad, es transformarla desde la perspectiva de Dios. Hoy podemos comenzar renovando nuestra mente, fijando nuestros ojos en Cristo, y alineando nuestras decisiones con Su voluntad.

Si hemos resucitado con Cristo, vivamos como tal. Levantemos nuestra mirada, busquemos lo eterno, y dejemos que lo celestial transforme cada aspecto de nuestra vida terrenal.

Dios les bendiga abundantemente.

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