UN MOMENTO CON DIOS
Vivir como agrada a Dios
“Comprobando lo que es agradable al Señor. Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas.” (Efesios 5. 10 -11)
El apóstol Pablo está
exhortando a los creyentes a tener una vida cristiana activa, no pasiva.
Nos invita a vivir con
discernimiento y valentía en medio de un mundo lleno de oscuridad espiritual.
La fe no consiste en solo
evitar el mal, sino en buscar activamente aquello que agrada a Dios. “Comprobar
lo que es agradable al Señor” implica examinar nuestras acciones, intenciones y
decisiones a la luz de su Palabra. Es una invitación a vivir con propósito,
guiados por el deseo de honrar a Dios en todo.
Pablo no nos llama a vivir
según normas humanas, sino a alinearnos con el carácter de Cristo. La pregunta
del creyente no debe ser: “¿Esto es permitido?”, sino: “¿Esto agrada al Señor?”
Esa es la diferencia entre vivir religiosamente y vivir espiritualmente. Solo
quien camina en comunión con el Espíritu Santo podrá discernir lo que realmente
honra a Dios.
En el versículo 11, Pablo
agrega una instrucción muy clara: “Y no participéis en las obras infructuosas
de las tinieblas.” Las tinieblas representan todo lo que se opone a Dios:
pecado, mentira, corrupción, egoísmo. Pablo advierte que estas obras son
infructuosas, es decir, no producen vida, paz ni bendición. Participar en ellas
es entrar en caminos de destrucción, tanto para uno mismo como para otros.
Pero Pablo no se detiene allí.
Añade: “sino más bien reprendedlas.” No basta con alejarse del mal; el
cristiano también debe confrontar el pecado con la verdad, con amor y firmeza.
Reprender no significa condenar, sino iluminar. Llamar las cosas por su nombre,
exhortar al arrepentimiento, ser luz donde hay confusión o engaño.
Esta meditación nos desafía a
no conformarnos con una fe cómoda. Dios nos llama a vivir despiertos,
examinando todo, y siendo luz en un mundo que muchas veces prefiere las
sombras.
Pidamos al Señor discernimiento para saber lo que le agrada, fortaleza para
rechazar las obras de las tinieblas, y valentía para ser testigos fieles de la
verdad que transforma.
Caminar en la luz es vivir con propósito, con convicción y con Cristo como
guía.
Dios les bendiga
abundantemente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario