UN MOMENTO CON DIOS
Dios y la dignidad del
trabajador
"No pondrás bozal al buey que trilla" y "Digno es el obrero de su salario." (1 Timoteo 5. 18)
1 Timoteo 5. 18 nos recuerda:
"No pondrás bozal al buey que trilla" y "Digno es el obrero de
su salario." Este principio, tomado de la ley mosaica y reafirmado por
Jesús, nos habla de justicia y dignidad en el trabajo. En tiempos de gobiernos
opresores, donde la explotación y la injusticia prevalecen, este versículo nos
llama a reflexionar sobre el valor del esfuerzo y la necesidad de una sociedad
que respete el derecho de cada persona a recibir lo que le corresponde.
Los sistemas opresivos suelen
restringir la libertad, manipular recursos y negar el sustento justo a quienes
trabajan arduamente. Sin embargo, la Palabra de Dios establece un estándar
diferente: el trabajador merece su recompensa. Este principio no solo aplica a
la iglesia, sino a toda estructura social. Cuando los gobiernos niegan
justicia, los creyentes deben recordar que Dios es el juez supremo y que su
justicia prevalecerá.
En medio de la opresión, la
iglesia tiene un papel crucial: ser voz de los que no pueden hablar, defender
la dignidad de los trabajadores y promover la equidad. No se trata solo de
denunciar la injusticia, sino de vivir con integridad, reflejando el carácter
de Cristo en cada acción. La fe nos llama a confiar en que Dios proveerá y que
su justicia no será burlada.
¿Estamos siendo instrumentos
de justicia en nuestro entorno? ¿Defendemos la dignidad de quienes trabajan, o
permanecemos indiferentes? Que este esto nos inspire a actuar con valentía,
confiando en que Dios honra a quienes buscan la justicia y defienden la verdad.
Dios les bendiga
abundantemente.

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