UN MOMENTO CON DIOS
Ante Sus Ojos no hay Secretos
«Si toda la congregación de Israel hubiere errado, y el yerro estuviere oculto a los ojos del pueblo, y hubieren hecho algo contra alguno de los mandamientos de Jehová en cosas que no se deben hacer, y fueren culpables...» (Levítico 4. 13)
El libro de Levítico a menudo
nos parece un manual técnico de rituales antiguos, pero en su esencia, es un
espejo de la realidad humana y la santidad divina. El capítulo 4 introduce el
sacrificio por el pecado por yerro, es decir, aquel que se comete sin intención
o por ignorancia. El versículo 13 es contundente: aunque el pecado esté «oculto
a los ojos del pueblo», no está oculto a los ojos de Dios.
A veces pensamos que si no
somos conscientes de una falta, o si nadie nos vio cometerla, el impacto del
pecado desaparece. Sin embargo, Levítico nos enseña que la verdad no depende de
nuestra percepción. Podemos caminar meses o años ignorando una actitud egoísta,
una palabra hiriente o una omisión de justicia, pero para Dios, el orden moral
ha sido alterado. El pecado "inadvertido" sigue siendo pecado porque
daña nuestra relación con el Creador y con los demás.
La culpabilidad no es una
emoción, es un estado. El texto dice que, aunque el error esté oculto, ellos
«fueren culpables». Esto nos confronta con una realidad incómoda: la culpa ante
Dios no es solo un sentimiento de remordimiento en el estómago; es una
condición legal y espiritual. El desconocimiento de la ley no exime de su
cumplimiento. Dios, en su amor, no ignora el pecado bajo la alfombra de la
ignorancia, sino que señala la necesidad de restauración.
Lo hermoso de este pasaje es
que no termina en la acusación, sino en la provisión. Si Dios hace evidente lo
oculto, es para sanarlo. En el antiguo Israel, se presentaba un sacrificio;
hoy, tenemos a Cristo. Él es quien ilumina las zonas oscuras de nuestro corazón
no para condenarnos, sino para que, al hacerse consciente el error, podamos
acudir al arrepentimiento.
¿Hay áreas de nuestra vida que
hemos justificado bajo el "nadie se entera" o el "no fue mi
intención"? Hoy es un día para pedirle al Espíritu Santo que traiga luz
sobre los errores ocultos. La libertad verdadera no nace de esconder nuestras
faltas, sino de exponerlas ante Aquel que ya pagó el precio por ellas.
Dios les bendiga abundantemente.

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