domingo, 15 de febrero de 2026

Un momento... La generosidad que Dios registra

 


UN MOMENTO CON DIOS

La generosidad que Dios registra

 

"Y los príncipes de Israel, los jefes de las casas de sus padres... ofrecieron sus ofrendas delante de Jehová: seis carros cubiertos y doce bueyes..." (Números 7. 2 - 3)

 

Números 7 es el capítulo más largo de este libro y uno de los más extensos de la Biblia. Al leerlo, notamos algo curioso: se repite exactamente la misma lista de ofrendas doce veces, una por cada príncipe de las tribus de Israel. Humanamente, podríamos pensar que un solo resumen habría bastado, pero Dios decidió detallar cada nombre y cada regalo.

Esto nos enseña una verdad reconfortante: Dios no recibe nuestras ofrendas al por mayor. Él no ve una "masa de donantes"; Él ve el esfuerzo individual, el corazón de cada persona y el sacrificio específico de cada familia. Para el Señor, nuestra ofrenda, ya sea tiempo, talento o recursos, no se pierde en la multitud; Él la registra con nombre y apellido.

Los príncipes no trajeron solo oro y plata; trajeron carros y bueyes. ¿Por qué? Porque el Tabernáculo era una estructura móvil que debía ser transportada por el desierto.

Nuestra ofrenda al Señor hoy tiene el mismo propósito: facilitar el avance del Reino. Cuando ofrendamos, estamos proveyendo los "carros y bueyes" para que el mensaje de Dios se mueva. No es un pago por servicios espirituales, sino una inversión en la logística de la evangelización. Nuestra generosidad permite que la presencia de Dios sea llevada a aquellos que aún están lejos.

Aunque cada tribu tenía diferentes tamaños y capacidades, todos los príncipes trajeron la misma ofrenda. Esto establecía un nivel de igualdad ante el altar. Nadie podía jactarse de haber dado más, y nadie debía avergonzarse.

En el Reino de Dios, la "cantidad" no se mide por el valor de mercado, sino por la proporción del corazón. Como la viuda de las dos monedas, lo que Dios valora es la disposición de entregar lo mejor de lo que tenemos. Los príncipes dieron con alegría y de forma voluntaria, marcando el ritmo para el resto del pueblo.

¿Cómo estamos entregando nuestra ofrenda al Señor? A veces damos "lo que sobra" o damos por compromiso. Números 7 nos desafía a dar con planificación y honra. Dios se deleita en los detalles de nuestra generosidad. Él está atento al momento en que decidimos separar lo mejor para Su obra. Recordemos: nuestro servicio y nuestra entrega nunca pasan desapercibidos ante Su trono.

Dios les bendiga abundantemente.

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