martes, 13 de enero de 2026

Un momento... Los sueños de Dios

 


UN MOMENTO CON DIOS

Los sueños de Dios

 

El relato de Génesis 37 del 1 al 17 nos introduce en la historia de José, un joven amado por su padre Jacob, pero rechazado por sus hermanos. Este pasaje nos muestra cómo las dinámicas familiares, los celos y la falta de comunicación pueden abrir heridas profundas, y al mismo tiempo cómo Dios comienza a trazar un plan mayor en medio de la fragilidad humana.

Jacob, al darle a José una túnica especial, expresa su afecto singular hacia él. Sin embargo, este gesto despierta la envidia de sus hermanos, quienes sienten que su lugar en la familia está amenazado. La túnica se convierte en símbolo de favoritismo y de división. Aquí aprendemos que los dones y privilegios, cuando no se acompañan de humildad y amor, pueden ser motivo de tropiezo para otros. José, al compartir sus sueños sin prudencia, también contribuye a la tensión. Sus visiones eran revelaciones de Dios, pero su manera de comunicarlas provocó rechazo. Esto nos recuerda que la verdad debe compartirse con sensibilidad y discernimiento.

El pasaje también muestra la obediencia de José cuando su padre lo envía a buscar a sus hermanos. A pesar de la hostilidad, él se dispone a cumplir la misión. Este detalle anticipa la fidelidad que marcará su vida: José será un hombre que, en medio de pruebas, permanece dispuesto a servir. Su caminar hacia Dotán es más que un viaje físico; es el inicio de un proceso de formación en el que Dios lo llevará de la humillación a la exaltación.

Meditando en este texto, podemos preguntarnos: ¿cómo enfrentamos los celos y rivalidades en nuestras relaciones? ¿Somos conscientes de cómo nuestras palabras y actitudes pueden herir o edificar? ¿Estamos dispuestos a obedecer aun cuando el camino nos lleve hacia escenarios de rechazo? Génesis 37. 1 - 17 nos invita a confiar en que, aunque las circunstancias parezcan adversas, Dios está tejiendo un propósito mayor. La historia de José comienza con túnicas y sueños incomprendidos, pero terminará mostrando cómo la fidelidad y la gracia de Dios transforman la envidia en salvación y la división en reconciliación.

Dios les bendiga abundantemente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario