lunes, 5 de enero de 2026

Un momento... El Dios Todopoderoso

 


UN MOMENTO CON DIOS

El Dios Todopoderoso

 

"Era Abram de noventa y nueve años cuando le apareció Jehová y le dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; camina delante de mí y sé perfecto." (Génesis 17. 1)

 

Génesis 17. 1 es un versículo que contiene una profundidad espiritual extraordinaria. Dios se presenta a Abram con un nombre que revela Su carácter: El Shaddai, el Dios Todopoderoso. Antes de renovar Su pacto, antes de prometer nuevamente bendición, Dios le recuerda a Abram quién es Él. No comienza con instrucciones, sino con identidad: la suya. Solo cuando el creyente reconoce la grandeza de Dios, puede caminar en obediencia plena.

Abram tiene noventa y nueve años, una edad en la que humanamente los sueños parecen agotados y las fuerzas limitadas. Sin embargo, es precisamente en ese momento cuando Dios habla. Esto nos muestra que para Dios no hay una edad límite ni un tiempo “tardío” para cumplir Su propósito. Cuando todo parece imposible, El Shaddai se levanta para demostrar que Su poder no depende de nuestras capacidades, sino de Su voluntad.

La orden que sigue es clara y directa: “Camina delante de mí y sé perfecto.” Caminar delante de Dios implica vivir bajo Su mirada constante, reconociendo Su dirección en cada paso. No es caminar delante como quien se adelanta, sino vivir en Su presencia, en transparencia, sin doblez, sin ocultar nada. Dios invita a Abram a una vida de integridad, una vida alineada completamente con Su voluntad.

“Sé perfecto” no significa ser impecable en el sentido humano, sino vivir entero, completo, firme en obediencia. Dios no pide perfección humana, sino un corazón íntegro. Abram será transformado, su nombre será cambiado, su historia tomará un nuevo rumbo, pero primero debe rendirse por completo al Dios Todopoderoso.

Este versículo nos llama hoy a recordar quién es Dios: Todopoderoso, Fiel, Inmutable. Nos invita a caminar delante de Él con un corazón entregado y confiado. Y nos recuerda que, sin importar la etapa de la vida, Dios puede renovar Su pacto con nosotros, darnos nuevas fuerzas y guiarnos por caminos que aún no imaginamos. Solo debemos escuchar Su voz y responder como Abram: con obediencia humilde y fe firme.

Dios les bendiga abundantemente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario