UN MOMENTO CON DIOS
El Aroma de la Gracia: Del
Altar de Oro al Corazón
Éxodo 30. 1 - 10
En el diseño del Tabernáculo, el altar del incienso ocupaba un lugar estratégico: justo frente al velo que resguardaba el Lugar Santísimo. Mañana y tarde, el sumo sacerdote debía quemar incienso aromático, creando una nube de fragancia que llenaba el lugar. Este rito no era solo decorativo; simbolizaba las oraciones del pueblo ascendiendo a Dios y la necesidad constante de purificación para acercarse a Su presencia.




