UN MOMENTO CON DIOS
La buena mano de Dios
Esdras 7. 11 - 26
Dios mueve el corazón de reyes paganos para cumplir sus propósitos. El decreto de Artajerjes no solo autoriza el regreso de Esdras a Jerusalén, sino que le otorga recursos masivos y una autoridad civil tremenda.
¿Cuál era el secreto detrás de
este favor extraordinario? El versículo 10 nos da la clave absoluta:
"Porque Esdras había
preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para
enseñar en Israel los estatutos y decretos."
Esdras no buscaba el
conocimiento por orgullo intelectual. Dedicaba tiempo a profundizar en la
Palabra para conocer el corazón de Dios. En un mundo lleno de ruidos y
opiniones rápidas, este devocional nos desafía a detenernos y priorizar el estudio
sincero de las Escrituras.
El conocimiento sin obediencia
es estéril. Esdras encarnaba lo que leía antes de intentar enseñarlo. La mano
del Señor estaba sobre él porque había una coherencia interna entre lo que
creía y lo que hacía.
Su preparación individual
tenía un propósito comunitario: bendecir y guiar a otros. Dios nos capacita y
nos bendice no para que guardemos el tesoro, sino para que seamos canales de
bendición en nuestro entorno.
Cuando alineamos nuestra vida
con este orden, estudiar, aplicar y compartir, desatamos el respaldo divino. No
necesitamos manipular circunstancias ni buscar el favor humano de forma
desesperada; cuando el corazón está preparado, la "buena mano de
Dios" se encarga de abrir las puertas correctas, incluso a través de las
personas menos esperadas.
Dios les bendiga
abundantemente.
Si estás alejado o si nunca
antes hiciste una oración entregando tu vida a Dios has esta oración:
Señor Jesús, me arrepiento de
mis pecados. Perdóname y limpia mi corazón. Te entrego mi vida hoy; te recibo
como mi único Salvador y te pido que me guíes y habites en mí por siempre.
Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario