UN MOMENTO CON DIOS
El Peligro de la Prosperidad
sin Dios
2 Crónicas 12
El capítulo 2 Crónicas 12 nos presenta una de las advertencias más crudas de las Escrituras sobre el éxito mal gestionado. Tras consolidar su reino y alcanzar una posición de fuerza, Roboam cometió el error más común del corazón humano, creer que ya no necesitaba a Dios.
La Biblia registra con
precisión el momento de la caída: "Cuando Roboam hubo consolidado el reino
y se hizo fuerte, dejó la ley de Jehová, y todo Israel con él" (2 Crónicas
12. 1). La infidelidad no comenzó con un pecado externo escandaloso, sino con
un abandono interno de la Palabra de Dios.
Como resultado, Dios permitió
que Sisac, rey de Egipto, subiera contra Jerusalén. El texto no oculta la
razón: esto sucedió "por cuanto se habían rebelado contra Jehová".
A menudo buscamos la
estabilidad financiera, emocional o ministerial como un fin. Sin embargo, para
Roboam, la fortaleza fue la trampa que lo alejó de la dependencia de Dios. El
éxito es un terreno más resbaladizo que la adversidad; requiere mayor
vigilancia espiritual.
Ante el avance del enemigo, el
profeta Semaías trajo una palabra directa: "Vosotros me habéis dejado, y
yo también os he dejado en manos de Sisac". Lo asombroso es la reacción:
Roboam y los príncipes se humillaron. Dios, en su infinita misericordia,
decidió no destruirlos, aunque tuvieron que experimentar las consecuencias de
sus actos para aprender la diferencia entre servir a Dios y servir a los reinos
de este mundo.
Sisac se llevó los tesoros del
Templo, incluyendo los escudos de oro que Salomón había hecho. Roboam los
reemplazó con escudos de bronce. Este es un símbolo poderoso de la decadencia
espiritual: cuando nos alejamos de Dios, perdemos el "oro" (la gloria
y protección divina) y terminamos conformándonos con el "bronce"
(sustitutos humanos que brillan, pero no tienen el mismo valor)
La historia de Roboam nos
invita a examinar los cimientos de nuestra vida actual. ¿Es nuestra fidelidad a
Dios proporcional a nuestras bendiciones, o solo lo buscamos en la escasez? La
infidelidad comienza en el momento en que sentimos que somos los autores de
nuestra propia estabilidad.
¿En qué áreas de nuestra vida
hemos sustituido "oro" por "bronce", intentando aparentar
una fuerza espiritual que ya no tenemos debido a mi falta de intimidad con la
Ley de Dios?
Dios les bendiga
abundantemente.
Si estás alejado o si nunca antes hiciste una oración entregando
tu vida a Dios has esta oración:
Señor Jesús, me arrepiento de mis pecados. Perdóname y limpia mi
corazón. Te entrego mi vida hoy; te recibo como mi único Salvador y te pido que
me guíes y habites en mí por siempre. Amén.

No hay comentarios:
Publicar un comentario