miércoles, 6 de mayo de 2026

Un momento... El valor de volver a empezar

 


UN MOMENTO CON DIOS

El Valor de Volver a Empezar

 

1 Crónicas 9

 

El versículo 1 nos recuerda con crudeza que Judá fue llevado cautivo a Babilonia "por su rebelión". Sin embargo, el capítulo 9 no se queda en el juicio, sino en la restauración. Describe a los primeros habitantes que regresaron a sus posesiones en sus ciudades.

Para nosotros, esto es un recordatorio de que el fracaso no es el final. Aunque hayamos vivido temporadas de "exilio" espiritual o emocional debido a nuestras propias decisiones, Dios siempre abre una puerta para el retorno. Volver a casa requiere valentía para dejar atrás la comodidad, incluso la del cautiverio y enfrentar el desafío de reconstruir sobre escombros.

Lo más fascinante de este capítulo es el nivel de detalle sobre las tareas en el Templo. Se menciona a los sacerdotes, pero también con gran énfasis a los porteros, los encargados de los utensilios, los que preparaban la flor de harina e incluso los que cuidaban de los perfumes.

A los ojos de Dios, no hay tareas "pequeñas". En el Reino, el que cuida la puerta es tan vital como el que ofrece el sacrificio. El cronista destaca que estos hombres eran "hombres valientes" y que estaban en su puesto "por su fidelidad".

¿Estamos cumpliendo nuestra función actual, por sencilla que parezca, con la excelencia de quien sirve al Rey de Reyes?

El versículo 33 menciona a los cantores que estaban en las cámaras del Templo, exentos de otros servicios porque "de día y de noche estaban en aquella obra". Esto nos enseña que la restauración completa de una vida o una nación requiere una atmósfera de alabanza constante.

La reconstrucción no era solo poner piedras sobre piedras; era restaurar el ritmo de la adoración. Nuestra vida se estabiliza cuando nuestra prioridad vuelve a ser Dios, estableciendo "turnos de guardia" en nuestra mente y corazón para que la gratitud no cese.

Dios nos ha llamado a ocupar un puesto específico en Su plan de restauración actual. Ya sea en el liderazgo, en el servicio práctico o en la intercesión, nuestra presencia es necesaria.

Reconstruir lleva tiempo. Los que volvieron de Babilonia no encontraron un templo terminado, sino mucho trabajo por delante. No nos desanimemos si nuestro proceso de restauración parece lento.

Así como el cronista anotó nombre por nombre a los que regresaron, Dios conoce nuestro nombre y valora nuestro esfuerzo por serle fiel tras la crisis.

Dios les bendiga abundantemente.

Si estás alejado o si nunca antes hiciste una oración entregando tu vida a Dios has esta oración:

Señor Jesús, me arrepiento de mis pecados. Perdóname y limpia mi corazón. Te entrego mi vida hoy; te recibo como mi único Salvador y te pido que me guíes y habites en mí por siempre. Amén.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario