UN MOMENTO CON DIOS
Las promesas de Dios
“pues en él se cumplen todas las promesas de Dios. Por esto, cuando alabamos a Dios, decimos «Amén» por medio de Cristo Jesús. Y Dios es el que a nosotros y a ustedes nos ha afirmado al unirnos a Cristo, y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello, y ha puesto en nuestro corazón el Espíritu Santo como garantía de lo que vamos a recibir.” (2 Corintios 1. 20 – 22)
La vida cristiana
descansa en el fundamento de las promesas de Dios para hoy y para el futuro.
Podemos confiar en todo lo que nuestro Padre Celestial ha dicho porque Su
Palabra enseña que ÉL es:
- Veraz. El
Señor sabe lo que es verdad y habla rectamente en todo. Podemos estar seguros
de que Dios es Santo, pues en ÉL no hay ningún pecado; y de que
además es Omnisciente, pues lo sabe todo (Hebreos 4. 12, 13). Sus
promesas se basan en Su conocimiento infinito y en Su verdad.
- Fiel. La
Biblia compara al Señor con un pastor que “recoge los corderos en sus brazos;
los lleva junto a su pecho” (Isaías 40. 11). Lo que ÉL ha dispuesto para nosotros
lo llevará a buen término (Filipenses 1. 6). Nuestro Padre Celestial no
cambia Sus intenciones ni Su voluntad.
Amoroso. El
amor de Dios por nosotros fue demostrado en la cruz. Envió a Su Hijo Jesucristo
a morir crucificado para recibir el castigo por nuestros pecados. El
Salvador experimentó la ira de Dios contra la iniquidad para que pudiéramos
conocer Su amor. Ésta es la evidencia más grande del amor que ÉL siente por
nosotros.
-Todopoderoso. El
poder divino creó al mundo y levantó al Salvador de la tumba; por eso sabemos
que Dios tiene la facultad de llevar a cabo todos Sus planes. Nuestro
Padre Omnipotente cumplirá cada una de Sus promesas. Una promesa tiene
valor sólo si quien la hace es confiable y tiene la posibilidad de cumplirla.
Nuestro Padre Celestial
es VERAZ, FIEL, AMOROSO Y TODOPODEROSO. Podemos basar toda nuestra vida en Sus
promesas, confiados en saber que ÉL hará exactamente lo que ha dicho.
Dios les bendiga abundantemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario