lunes, 22 de enero de 2024

Un momento... Plan perfecto

 


UN MOMENTO CON DIOS

Plan perfecto

 

 “Pero tú me sacaste del vientre materno; me hiciste reposar confiado en el regazo de mi madre. Fui puesto a tu cuidado desde antes de nacer; desde el vientre de mi madre mi DIOS eres tú. No te alejes de mí, porque la angustia está cerca y no hay nadie que me ayude.” (Salmo 22. 9 – 11)

 

Es muy cierto que muchas de las pruebas que nos han tocado atravesar son profundamente dolorosas y desagradables desde los puntos de vista físico y espiritual. Así como el oro y la plata necesitan ser fundidos a grandes temperaturas para eliminar las escorias e impurezas, nosotros somos sometidos a la prueba para capacitarnos y reforzar nuestra fe. La disciplina siempre es dura para quien la recibe, pero al final resulta de bendición porque su objetivo es fortalecer nuestra obediencia.

Es muy posible que hoy estemos pasando por una de esas fuertes tribulaciones que han desgastado nuestro cuerpo y nuestra alma. La buena noticia es que Dios sabe hasta donde podemos aguantar y cuál es el mejor momento para suspender la prueba. ÉL cuidará de nuestra vida porque la aprecia; ÉL nos la dio para que la disfrutemos en compañía de Él.

Una de las cosas más reconfortantes en los momentos de angustia es también reconocer que Dios siempre ha estado a nuestro lado en el pasado, especialmente en los momentos más difíciles. Saber que Dios nunca nos ha abandonado y que su brazo poderoso siempre estuvo defendiendo nuestros intereses y nuestra vida, es algo que nos llena de valor y paciencia para poder soportar la prueba hasta que logremos salir de ella con la ayuda de Dios. Son muchas las ocasiones en las cuales Dios nos ha librado de tantos pesares, de la muerte o de graves accidentes. Muchas de ellas nunca las conoceremos hasta ese glorioso momento en que nos veamos cara a cara con Dios y Él nos revele como Su providencia perfecta nos sacó del peligro.

Así como nos ayudó en el pasado, nos ayudará ahora y nos ayudará siempre. Todo forma parte de un plan perfecto que Él ha diseñado exclusivamente para cada uno de nosotros por lo que podemos descansar en Él. Todo está bajo Su control. Busquémoslo y no nos apartemos del camino que Él nos ha trazado. Este es el secreto de la felicidad, andar todos los días de la mano de Dios.

Dios les bendiga abundantemente.

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