viernes, 5 de enero de 2024

Un momento... Lo importante de la vida

 


UN MOMENTO CON DIOS

Lo importante de la vida

 

 “Feliz el hombre que no sigue el consejo de los malvados, ni va por el camino de los pecadores, ni hace causa común con los que se burlan de Dios, sino que pone su amor en la ley del Señor y en ella medita noche y día. Ese hombre es como un árbol plantado a la orilla de un río, que da su fruto a su tiempo y jamás se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hace, le sale bien!” (Salmo 1. 1 – 6)

 

Dicen que en la vida quien pierde el techo, gana las estrellas, y es así. A veces pierdes lo que querías, pero conquistas lo que nunca imaginaste.

No todo depende del tiempo, sino de la actitud con que se mira la vida. El tiempo es como un río, nunca podrás tocar sus aguas dos veces, porque el agua que ya pasó nunca pasará de nuevo.

Aprovechemos cada minuto, segundo y hora de nuestra vida y recordemos: Nunca nos fijemos en la apariencia de las personas porque esta cambia con el tiempo.

No busquemos a la persona perfecta, porque no existe. En cambio, aceptemos las imperfecciones de las personas, que es eso lo que las hace realmente únicas.

Busquemos por encima de todo, a alguien que sepa nuestro verdadero valor, que nos quiera y acepte con todo y nuestros días grises. La vida no es color de rosa, hay muchas escalas de grises que pintan el paisaje de nuestros días.

         Tengamos cuatro amores y hagámoslos nuestros: DIOS, la VIDA, la FAMILIA y los AMIGOS.

1.- DIOS porque es el Dueño de la vida y a ÉL le debemos nuestra vida, y el estar aquí nada más importante que ÉL.

2.- La VIDA porque es un regalo de Dios y el prometió que nos daría una vida abundante dentro de Su voluntad.

3.- La FAMILIA, porque es única y son los seres que más nos aman sobre la tierra.

4.- Y finalmente los AMIGOS porque son escasos, son quienes Dios coloca en nuestro camino para acompañarnos en este viaje.

Siempre recordemos ‘dar un abrazo’, ‘una sonrisa’, ‘un bueno día’, ‘un te quiero’, ‘un te extraño’ o ‘un me haces falta’. Son detalles, que no cuestan nada, ¡pero llenan el alma!

 Por último… Conversemos todos los días con Dios por medio de la oración. Leamos diariamente Su Palabra (La Biblia). Pidamos a Dios que Su Espíritu nos ayude a estudiarla, escudríñala, a entenderla y a comprenderla. Guardemos en nuestro corazón lo aprendido, pongámosla en práctica y compartámosla con otros.

Dios les bendiga abundantemente.

 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario