UN MOMENTO CON DIOS
Dios comparte nuestras cargas
y nos fortalece
“Y yo descenderé y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti, y pondré en ellos; y llevarán contigo la carga del pueblo, y no la llevarás tú solo”. (Números 11. 17)
Moisés y los israelitas
llevaban más de dos años acampando en el desierto mientras Dios hacía su pacto
con ellos y empezaba a conducirlos a la tierra que les había prometido. Sabían
que Dios los llevaría allí, y sabían que Moisés era el líder para hacerlo, pero
cuanto más tiempo pasaba, más ansioso e inquieto se regresaba a Israel. Moisés
también cayó presa de la angustia, por la dificultad de la situación y estuvo a
punto de desistir.
Muchas personas experimentan
tensiones similares, que las llevan a la ansiedad, la duda y el miedo, ya a
partir de estos sentimientos perniciosos para el alma, disminuyen su capacidad
de creer y confiar en las promesas del Señor. Algunos llegan incluso a
agotarse, sin saber qué hacer a continuación, olvidando que la gracia de Dios
siempre será suficiente, esperando por supuesto, en sus tiempos perfectos. Sin
embargo, la epopeya de los israelitas junto a Moisés, a pesar de las
apremiantes circunstancias que atravesaban, tal cómo nos ilustra la palabra, es
una historia de la belleza de la fidelidad del Señor, y cómo Él, con su
majestuoso poder, puede intervenir en una situación de angustia, para rescatar
al líder del pueblo y elevarlo cuando éste más lo necesite.
Sí es que, en ese momento, la
luz de Dios fue evidente. Ordenó a Moisés que buscarse a otros que pudieran
ayudarlo a llevar la carga del liderazgo y aliviar parte del estrés que había
estado sintiendo, y, además, aseguró El Señor, que, a partir de ello, su
Espíritu estaría sobre todos ellos, mientras atravesaban esa gran misión que
les había sido encomendada.
Este hermoso trecho de las
escrituras, nos deja una valiosa lección: Dios desea compartir nuestras cargas
y proporcionarnos la fortaleza y el apoyo que necesitamos. Como hizo con
Moisés, intervendrá y nos levantará cuando más lo necesitemos. Podemos confiar
en Su poder fiel y majestuoso para que nos ayude a superar cada desafío.
Dios les bendiga
abundantemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario