viernes, 17 de julio de 2026

Un momento... Pesas justas en el Reino de Dios

 

UN MOMENTO CON DIOS

Pesas justas en el Reino de Dios



 

"Peso y balanzas justas son de Jehová; obra suya son todas las pesas de la bolsa. Abominación es a los reyes hacer impiedad, porque con justicia será afirmado el trono. Los labios justos son el deleite de los reyes, y estos aman al que habla lo recto." (Proverbios 16. 11 – 13)

 

Estos versículos conectan de forma magistral dos esferas de la vida que a menudo intentamos separar: los negocios cotidianos (el comercio) y las altas esferas del poder (el gobierno). Al unirlas, el pasaje nos demuestra que para Dios no existe una división entre lo secular y lo sagrado. Su justicia lo abarca todo.

En el versículo 11, se nos habla de pesos y balanzas. En la antigüedad, los comerciantes llevaban una bolsa con piedras que usaban como pesas para medir la mercancía. Era muy fácil tener dos juegos de piedras, unas más ligeras para cuando vendían y otras más pesadas para cuando compraban. Dios interviene con contundencia y dice: "Obra suya son todas las pesas". Él es el diseñador de las matemáticas, de la física y de la honestidad. Cuando alguien altera la balanza en su trabajo, no solo engaña a su prójimo, sino que altera el orden divino.

Inmediatamente después, el proverbio se traslada al palacio. Nos dice que el liderazgo y la autoridad no se sostienen por el ejército, el dinero o el carisma, sino por la justicia. Un líder (ya sea un rey, un jefe, un padre o una madre) que actúa con impiedad corroe sus propios cimientos. Dios aborrece la tiranía y el abuso de poder, pero se deleita y sostiene a aquellos gobernantes y líderes que aman la verdad y se rodean de personas que hablan con rectitud.

Este pasaje es una radiografía sobre la integridad. Nos desafía a examinar cómo nos comportamos en dos áreas específicas:

Nuestras balanzas diarias: ¿Somos justos en nuestro trabajo? Usar "pesas falsas" hoy en día significa cobrar por ocho horas y trabajar seis, exagerar los gastos en un informe, o prometer una calidad en un servicio que sabemos que no vamos a entregar. Dios nos llama a una honestidad absoluta en nuestras transacciones.

Nuestras palabras ante la autoridad: El versículo 13 dice que los líderes sabios aman al que habla lo recto. En un mundo lleno de aduladores que solo dicen lo que otros quieren oír para ganar favores, el cristiano debe distinguirse por una verdad sazonada con gracia. La integridad al hablar abre puertas eternas.

Nuestra integridad en lo secreto y en lo público es nuestro mayor testimonio. Cuando decidimos ser justos, estamos afirmando el trono de Dios en nuestra propia vida.

Dios les bendiga abundantemente.

 

Si estás alejado o si nunca antes hiciste una oración entregando tu vida a Dios has esta oración:

 

Señor Jesús, me arrepiento de mis pecados. Perdóname y limpia mi corazón. Te entrego mi vida hoy; te recibo como mi único Salvador y te pido que me guíes y habites en mí por siempre. Amén.

 

 

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