UN MOMENTO CON DIOS
Vivir en bendición
“El Señor maldice la casa del malvado, pero bendice el hogar del hombre justo”. (Proverbios 3.33)
La Palabra de Dios (la Biblia) es la verdad de Dios revelada. Esta verdad es
directa y sin adornos. Es por eso que muchas veces nos duele, pues llega a lo
profundo del corazón. Ella denuncia nuestras malas intenciones e ideas que
tenemos alojadas por vivir en el pecado.
Este versículo es terminante y directo al decir que la bendición de Dios mora
en la casa de los justos, pero que la maldición está en la casa del impío. A
veces pensamos que un impío es un ladrón, asesino o un violador, pero si
analizamos el significado de la palabra “impío” quiere decir “alguien falto de
piedad”. En nuestro lenguaje popular alguien falto de piedad es aquel que no
tiene en cuenta en su vida las cosas de Dios.
Muchos que se dicen cristianos viven piadosamente un rato los domingos al ir a
una iglesia, pero al salir de allí se sacan su máscara religiosa y viven vidas
totalmente impías. Como cristianos debemos aprender a vivir y mantener la
bendición del Señor en nuestros hogares. Debemos aprender a ser padres, madres,
esposos, esposas, hijos e hijas que vivan diariamente la presencia de Dios.
Cuando eso sucede en ese hogar hay bendición y ninguna maldición toma lugar.
Todos anhelan tener bendición, pero no quieren pagar el precio para recibir la
bendición de Dios. Este precio es el decidir vivir bajo el Señorío de Cristo
todos los días de la semana.
Decidamos en este día, y a
partir de ahora en adelante, caminar justamente tomados de la mano del Señor de
la bendición.
Dios les bendiga abundantemente.
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