UN MOMENTO CON DIOS
Confianza en Dios
Dice Jehová Dios: “Pero bendito el hombre que confía en mí, que pone en mí su esperanza.” (Jeremías 17. 7)
Vivimos en un mundo muy peligroso, donde debemos estar siempre alertas. Cada día se hace más difícil confiar en la gente del vecindario, compañeros de trabajo, políticos y aún hermanos de la iglesia. Vivimos rodeados de un espíritu de desconfianza. ¿En quién realmente se puede confiar?
La Biblia es bien clara cuando
el Señor dice: "Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su
confianza en los hombres y en ellos busca apoyo” (v.5). ¿Por qué dice eso la
Palabra de Dios? ¿Acaso no se puede confiar en la gente? Para ser sinceros
debemos decir que muchas veces hemos puesto una ciega confianza en la gente y ellos
nos han fallado, engañado y traicionado. Por cierto, existen algunas
excepciones, pero nuestro mundo es un mundo engañador.
Debemos tener cuidado con
quienes nos rodeamos y la clase de amistades o relaciones que desarrollamos,
pero debemos saber también, como cristianos, que el único que nunca nos puede
fallar, es el Señor.
Cuando alguien se anima a
confiar en Dios resultará siempre bendecido. Nunca podremos ser traicionados
por el Señor, pues Su naturaleza es amor y lealtad.
Debemos aprender a desarrollar
buenas amistades y relacionarnos con personas que amen a Cristo, pero aun así ellos
son tan falibles como nosotros. Si estamos cansados de confiar en la gente y
sentirnos traicionados, es tiempo que alcemos nuestros ojos y miremos hacia
arriba. ¡Allí hay Alguien quien es digno de confiar!
Dios les bendiga
abundantemente.
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