domingo, 25 de octubre de 2026

Un momento... El prpósito de la viña: dar fruto

 


UN MOMENTO CON DIOS

El propósito de la viña: Dar fruto

 

 Lucas 13. 6 - 9

 La parábola de la higuera estéril, ofrece una solícita llamada al arrepentimiento genuino, advirtiendo sobre el peligro de la esterilidad espiritual y destacando la paciente misericordia de Dios hacia el ser humano.

En la parábola, un hombre tenía una higuera plantada en su viña. Durante tres años consecutivos vino a buscar fruto en ella y no halló ninguno. En la tradición bíblica, la higuera representa tanto al pueblo de Dios como a la vida individual de cada creyente. Esta imagen enseña que Dios no nos ha llamado a una religiosidad meramente pasiva o de apariencia, sino a una vida fecunda que manifieste los frutos del Espíritu: amor, justicia, paz y buenas obras. Tener privilegios o estar plantado en un buen lugar exige una responsabilidad ética y espiritual.

Al no hallar frutos, el dueño de la viña ordena al viñador: «Córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?». Esta sentencia refleja la santidad y la justicia divina. Una vida que ocupa un espacio sin cumplir su propósito no solo se perjudica a sí misma, sino que priva a su entorno del bien que debiera aportar. El pasaje advierte con claridad que la paciencia de Dios no debe confundirse con indiferencia ante la falta de transformación personal.

La respuesta del viñador revela el corazón misericordioso de Jesús: «Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone. Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después». El viñador no se opone a la justicia, pero pide un tiempo adicional de gracia para dedicarle un cuidado especial, removiendo la tierra dura y abonándola. Jesús actúa como nuestro intercesor, concediendo oportunidades continuas, enviando su palabra y el Espíritu Santo para ablandar el corazón y propiciar el cambio.

A pesar de la gran compasión mostrada, la parábola termina con una advertencia seria: la prórroga tiene un límite («y si no, la cortarás después»). La gracia no es una licencia para la complacencia o la postergación indefinida, sino una oportunidad urgente para volverse a Dios.

Lucas 13 enseña que Dios busca con anhelo frutos verdaderos en nuestra vida. Hoy es el tiempo favorable para responder al cuidado del gran Viñador, abriendo el corazón a su gracia y dando frutos dignos de arrepentimiento.

Dios les bendiga abundantemente.

 

Si estás alejado o si nunca antes hiciste una oración entregando tu vida a Dios has esta oración:

 

Señor Jesús, me arrepiento de mis pecados. Perdóname y limpia mi corazón. Te entrego mi vida hoy; te recibo como mi único Salvador y te pido que me guíes y habites en mí por siempre. Amén.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario