UN MOMENTO CON DIOS
El
lugar para Dios
“Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios. Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volvió atrás”. (Isaías 50. 4 – 5)
Cada
nuevo día es un regalo de Dios, una bendición que nos permitirá experimentar a
través de Su mano poderosa la gracia de contar con su presencia una vez más. Y
esta bendición que muchas veces damos por sentado, es uno de los mayores
motivos para empezar nuestra jornada, dedicando nuestros primeros minutos del
nuevo amanecer, a un contacto íntimo con nuestro Padre de los cielos, en
oración y en reflexión. La vida cotidiana está tejida con los hilos de los hábitos,
el azar de las responsabilidades, y el apuro de los compromisos diarios, sin
embargo, ninguno de nuestros deberes será más importante para nuestra salud
espiritual que la disciplina de la oración diaria y la devoción. al Dios
Todopoderoso y Perfecto Creador.
Cuando
comenzamos cada día con la cabeza inclinada al Señor, el corazón en alto
abierto a recibir su bendición y las rodillas en el suelo aceptando ante Él
nuestra pequeña, conforme a Su grandeza y perfección, nos recordamos a nosotros
mismos el amor de Dios, Su protección y sus enseñanzas. Y si somos sabios,
tomaremos la decisión de alinear nuestras prioridades para el día que empieza,
con las enseñanzas y las promesas que El Señor nos ha dado a través de Su Santa
Palabra.
Saquemos
tiempo de nuestra agitada agenda para pasar un momento cada día con Dios. Él ya
se encuentra dispuesto, con los brazos abiertos y sus oídos atentos a escuchar
nuestro clamor, y obrar en Su perfecto tiempo la victoria que sea más
provechosa para nuestra vida.
Dios
les bendiga abundantemente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario