sábado, 15 de febrero de 2025

Un momento... Perdonarnos a nosotros mismos

 




UN MOMENTO CON DIOS

Perdonarnos a nosotros mismos

 

“El que menosprecia el precepto perecerá por ello; Mas el que teme el mandamiento será recompensado”. (Proverbios 13.13)

 

Cuando obedecemos a Dios, sabemos que, incluso cuando se nos pone a prueba, Él tiene un buen propósito. Primera de Pedro 1. 6 - 7 nos recuerda: «En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo» La adversidad que el Señor permite en nuestras vidas puede ser un puente impresionante hacia una fe más fuerte y una relación más profunda con Él. También sabemos que, si el Padre decide poner a prueba nuestro carácter, no nos dará más de lo que podamos soportar, sino que nos proporcionará las herramientas necesarias para que podamos perseverar (1 Corintios 10. 13)

Sin embargo, cuando nos damos cuenta de que nuestras malas decisiones han tenido consecuencias dolorosas que debemos soportar, podemos enfurecernos con nosotros mismos, reprendiéndonos sin descanso y castigándonos más duramente de lo que el Señor lo haría jamás. Si esa ira interior no se resuelve, puede terminar convirtiéndose en una desesperación profunda y paralizante. Nos condenamos sin piedad y rechazamos la gracia de Dios porque nos sentimos indignos.

El Salvador no quiere que vivamos así. Si nos deprimimos a menudo, busquemos en nuestro corazón cualquier ira que alberguemos hacia nosotros mismos. Confesemos nuestros sentimientos al Padre, aceptemos Su perdón y aprendamos a perdonarnos a nosotros mismos. Luego volvamos a Él en obediencia, sabiendo que Él puede convertir cualquier cosa para nuestro bien si aceptamos caminar en obediencia a Él.

Dios les bendiga abundantemente.

 

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