UN MOMENTO CON DIOS
La obediencia cuando Dios
llama.
Éxodo capítulo 4 nos muestra el momento en que el llamado de Dios deja de ser solo una experiencia personal y se convierte en obediencia concreta. Moisés, después del encuentro con Dios en la zarza ardiente, sigue luchando con sus miedos, inseguridades y sentimientos de incapacidad. Pregunta, duda y se resiste, temiendo no ser escuchado ni comprendido. Sin embargo, Dios no se impacienta; responde con paciencia, le concede señales y le asegura su acompañamiento. Este diálogo revela que el cumplimiento del llamado no exige perfección, sino confianza.




