martes, 20 de enero de 2026

Un momento... La obediencia cuando Dios llama

 


UN MOMENTO CON DIOS

La obediencia cuando Dios llama.

 

 

Éxodo capítulo 4 nos muestra el momento en que el llamado de Dios deja de ser solo una experiencia personal y se convierte en obediencia concreta. Moisés, después del encuentro con Dios en la zarza ardiente, sigue luchando con sus miedos, inseguridades y sentimientos de incapacidad. Pregunta, duda y se resiste, temiendo no ser escuchado ni comprendido. Sin embargo, Dios no se impacienta; responde con paciencia, le concede señales y le asegura su acompañamiento. Este diálogo revela que el cumplimiento del llamado no exige perfección, sino confianza.

lunes, 19 de enero de 2026

Un momento... Los planes de Dios

 


UN MOMENTO CON DIOS

Los planes de Dios

 

El nacimiento de Moisés, narrado en Éxodo 2, se da en un contexto de opresión, miedo y muerte. El faraón había decretado que todos los niños varones hebreos debían morir, intentando destruir al pueblo desde su raíz. Sin embargo, en medio de este escenario de amenaza, se manifiesta de manera silenciosa pero poderosa el cuidado providente de Dios. Cuando la vida parece más frágil, Dios ya está actuando.

domingo, 18 de enero de 2026

sábado, 17 de enero de 2026

Un momento... Administrar en tiempos de crisis

 


UN MOMENTO CON DIOS

Administrar en tiempos de crisis.

 

 

Génesis 47 nos presenta a José en la plenitud de su vocación: administrador fiel en tiempos de crisis. El hambre azota la tierra, y Egipto se convierte en refugio para muchos pueblos gracias a la sabiduría que Dios concedió a José. Ya no es el joven soñador ni el prisionero olvidado, sino el hombre en quien Faraón ha depositado su confianza. En esta etapa de la historia, José encarna la responsabilidad de quien gobierna no para su propio beneficio, sino para preservar la vida.

viernes, 16 de enero de 2026

Un momento... Perdonar es una decisión

 


UN MOMENTO CON DIOS

Perdonar es una decisión.

 

El capítulo 45 del libro del Génesis nos conduce al corazón de uno de los momentos más conmovedores de la Escritura: la revelación de José a sus hermanos y el acto profundo de su perdón. Después de años de traición, silencio y dolor, José no responde con venganza ni reproche, sino con lágrimas, misericordia y una visión espiritual madura que reconoce la mano de Dios incluso en medio del mal sufrido.