UN MOMENTO
CON DIOS
El peligro de
no temer a Dios
“Que dejan
los caminos derechos, Para andar por sendas tenebrosas; Que se alegran
haciendo el mal, Que se huelgan en las perversidades del vicio; Cuyas
veredas son torcidas, Y torcidos sus caminos. Serás librado de la mujer
extraña, De la ajena que halaga con sus palabras, La cual abandona al
compañero de su juventud, Y se olvida del pacto de su Dios. Por lo cual su
casa está inclinada a la muerte, Y sus veredas hacia los muertos; Todos
los que a ella se lleguen, no volverán, Ni seguirán otra vez los senderos de la
vida. Así andarás por el camino de los buenos, Y seguirás las veredas de
los justos; Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos
permanecerán en ella, Mas los impíos serán cortados de la tierra, Y los
prevaricadores serán de ella desarraigados”. (Proverbios 2. 13 – 22)