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sábado, 25 de junio de 2022

Un momento... La cura para el sentimiento de inferioridad

 


UN MOMENTO CON DIOS

La cura para el sentimiento de inferioridad

 

“….a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de DIOS." (Efesios 3. 17b – 19)

 

El mundo nos bombardea con mensajes que alimentan los sentimientos de inferioridad.  Nos promete felicidad y satisfacción sólo si conducimos el auto más moderno, nos ponemos la ropa de última moda, o adquirimos nuevos músculos, al mismo tiempo que perdemos esos antiestéticos kilos de más.  Si no nos cuidamos de tales ataques, el mundo expulsará de nuestra mente la verdad de Dios, y nos enfrascaremos en una lucha estéril por la competencia y por la autoestima. 

Con mucha frecuencia nos fijamos en lo externo para demostrarnos a nosotros mismos y a los demás que somos importantes.  O pensamos: "Si sólo fuera más guapo, más rico o más inteligente, sería aceptado y apreciado".

No es prudente dejar que las opiniones de otros definan nuestros sentimientos en cuanto a nosotros mismos; la única evaluación real de nosotros viene de mirar a los ojos de Aquel que nos amó lo suficiente para morir en nuestro lugar. 

Pablo dijo a sus lectores que el valor verdadero estaba en conocer y comprender las dimensiones del amor de DIOS por ellos.   Este conocimiento es nuestra ancla cuando nos abrumen los sentimientos de inferioridad, o los fracasos nos impulsen a auto reprocharnos y a retirarnos derrotados.

Observemos que el Señor no nos dice que nos dará todas las cualidades y las cosas que pensamos que acabarán con nuestro sentimiento de inferioridad; lo que promete es fortalecernos "en el hombre interior" (v. 16).

DIOS "es poderoso para hacer mucho más… de lo que pedimos o entendemos" (v. 20), pero Su método es trabajar de adentro hacia fuera, "según el poder que actúa en nosotros".  

Si luchamos con sentimientos de inferioridad, pidámosle a Dios que sane nuestra alma haciendo una gran obra en nuestro interior.

Y empecemos a vernos y valorarnos como Dios, que nos creó, nos ve y nos valora. Así nos daremos cuenta del verdadero valor que tenemos.

Dios les bendiga abundantemente.

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